Una multinacional del rubro minero mueve fichas en la Argentina y activa un lanzamiento tecnológico para perforaciones profundas

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La minería atraviesa hoy uno de sus momentos más críticos – y más prometedores – en Argentina y la región. El alza de las exportaciones mineras, impulsada por proyectos estratégicos en litio, cobre y oro, convive, sin embargo, con una necesidad creciente de herramientas capaces de perforar más profundo, más rápido y con una menor tasa de fallas. La eficiencia técnica se volvió central en la exploración, especialmente en perforaciones direccionales, donde la precisión, la estabilidad y la durabilidad del equipamiento condicionan los costos y el ritmo de avance.

Esa combinación de mayor demanda, geologías complejas y exigencias de productividad crea tensiones operativas que se sienten en toda la cadena minera. “Hoy el mayor cuello de botella de la exploración no es el acceso a los recursos, sino la capacidad real de perforar con rapidez, control y consistencia en terrenos que cambian metro a metro”, dijo James Burris, Global Marketing Manager de Boart Longyear, la compañía multinacional con sede en EE.UU. que acaba de anunciar una nueva broca diamantina diseñada para dar respuesta a estos desafíos.

La aparición de innovaciones como esta responde a tendencias globales verificables. El mercado de perforación diamantina registró un valor de  u$s 4.100 millones en 2023, según un informe publicado por GlobeNewswire y alcanzaría los u$s 6.300 millones hacia 2033, con un crecimiento anual proyectado del 4,4 %. Otro estudio elaborado por Acumen Research estima que el mercado crecerá a una tasa del 5,1 % entre 2023 y 2032, partiendo de u$s 880 millones en 2022.

El segmento de herramientas diamantinas en general —brocas, discos y otros consumibles industriales— también se expande. Future Market Report proyecta que alcanzará los u$s 21.465 millones en 2032, con un crecimiento anual estimado del 6,1 %.

A partir de ese diagnóstico, la empresa presentó su broca Stingray™, orientada a perforación direccional con down-hole motor y perforación ciega. La compañía afirmó que la herramienta fue diseñada para mejorar la velocidad de penetración, reducir los tiempos improductivos y estabilizar el desgaste en geologías abrasivas y variables. Según Burris, “Stingray representa la próxima generación en tecnología de perforación diamantina”, y combina “estructuras de corte agresivas con la tecnología de diamantina desarrollada por la compañía para mejorar rendimiento y reducir costos”.

En paralelo al lanzamiento de Stingray™, la actividad reciente de la compañía en Argentina refuerza su presencia operativa en la región. El 19 de noviembre de 2025, Boart Longyear firmó un contrato con la australiana Belararox para perforar el proyecto Toro Malambo Tambo (TMT) en la provincia de San Juan, un programa que comenzará con la movilización de una plataforma diamantina LF230 en las próximas semanas, según informó la propia compañía y el operador del proyecto.

El contexto de estas decisiones es por demás propicio. Argentina atraviesa un 2025 récord: según la Secretaría de Minería, entre enero y julio las exportaciones mineras ya sumaron u$s 3.157 millones, y solo en julio se registraron u$s 438 millones en envíos. Más aún: al cierre de septiembre, la minería acumuló u$s 4.213 millones, un 32,9 % más que el mismo período de 2024; los analistas estiman que, si mantiene la tendencia, el sector podría superar los u$s 5.400 millones al finalizar el año.”

La expansión de Boart Longyear también se refleja en otros mercados andinos. En octubre de 2025, la empresa lanzó en Perú sus nuevas tuberías de perforación SuperQ™, diseñadas como reemplazo directo de las tuberías Q®, ampliamente utilizadas en la exploración global. Según la compañía, SuperQ™ mejora la resistencia en los segmentos roscados, simplifica el inventario y ofrece mayor seguridad sin requerir cambios en equipos ni herramientas existentes. El lanzamiento incluye inventario disponible en el país y tiempos de entrega ágiles para atender la demanda local.

La empresa también viene incorporando mejoras tecnológicas vinculadas con durabilidad y automatización. En agosto de 2025, representantes de Boart Longyear en Perú destacaron que aún operan equipos de la firma con más de 15 años de uso, un dato que atribuyen a materiales de alta calidad, ingeniería robusta y mantenimiento especializado. Según la compañía, la incorporación de sistemas totalmente manos libres redujo entre 3 y 5 minutos por ciclo el retiro de barras, lo que incrementa la disponibilidad mecánica y operativa por encima del 85–90% en operaciones exigentes.

En ese contexto, la broca Stingray™ busca posicionarse como una opción para proyectos que requieren control direccional y desempeño estable bajo condiciones geológicas variables. La herramienta incorpora una geometría de corona optimizada para alta RPM y una matriz combinada que favorece el desgaste uniforme. Según Boart Longyear, este diseño mejora la estabilidad de la broca en formaciones abrasivas con alto contenido de cuarzo, zonas fracturadas y bandas de arcilla, características frecuentes en la región andina.