Diciembre en Argentina es una verdadera maratón: el calor intenso, los cierres laborales, las cenas de fin de año, las compras navideñas, las reuniones familiares y el balance inevitable de “¿qué pasó en estos 12 meses?”. En este contexto, es habitual sentir un cansancio profundo, casi crónico: una fatiga que no se resuelve durmiendo más, acompañada de irritabilidad, falta de energía y la sensación constante de “no doy más”.
No sorprende que en estas semanas aumenten las consultas por tensión muscular, insomnio y agotamiento emocional. El cierre del año suele activar una sobrecarga en el sistema nervioso: el cortisol —la hormona del estrés— se mantiene elevado, el descanso se vuelve irregular y el cuerpo acumula tensión, sobre todo en cuello, hombros y espalda.
Sin embargo, diciembre no tiene por qué vivirse sólo desde el agotamiento. Con una rutina breve de relajación es posible activar el sistema parasimpático —el encargado de llevarnos a estados de calma—, liberar endorfinas y recuperar algo de energía para transitar el cierre del año con más ligereza y presencia.
Esta rutina de 12 a 15 minutos es ideal para el final del día, antes de dormir o durante una pausa larga. No requiere experiencia previa ni equipamiento: solo un espacio tranquilo y la disposición a frenar un momento. Como siempre, escuchá a tu cuerpo y evitá cualquier movimiento que genere dolor.
Paso 1: respiración consciente (2 a 3 minutos)
Sentate o acostate cómodamente. Colocá una mano en el pecho y otra en el abdomen.
Inhalá lentamente por la nariz contando hasta 4, sintiendo cómo se expande el abdomen (no el pecho).
Retené el aire 2 segundos y exhalá por la boca contando hasta 6, soltando por completo.
Repetí el ciclo unas 10 veces. Esta respiración ayuda a bajar el ritmo cardíaco y a calmar la mente en pocos minutos.
Paso 2: liberación de tensión en cuello y hombros (3 a 4 minutos)
Inhalá y elevá los hombros hacia las orejas, generando tensión de forma consciente, como si cargaras todo el peso del año.
Exhalá con fuerza y soltá los hombros con un “ahhh” audible, dejando que caigan.
Repetí entre 8 y 10 veces.
Luego, incliná suavemente la cabeza hacia un lado, acercando la oreja al hombro sin forzar.
Mantené la posición durante 5 respiraciones profundas y repetí del otro lado.
Estos movimientos ayudan a aliviar contracturas típicas del estrés acumulado.
Paso 3: posturas de apertura y descanso (5 a 7 minutos)
Gato–Vaca
En cuatro apoyos, inhalá arqueando la espalda y llevando la mirada hacia arriba.
Exhalá redondeando la columna y mirando el ombligo.
Movete de forma fluida con la respiración durante 8 a 10 ciclos. Esta secuencia moviliza la columna y libera tensión en la espalda baja.
Postura del Niño con brazos extendidos
Sentate sobre los talones, estirá los brazos hacia adelante y apoyá la frente en el suelo o sobre un almohadón.
Respirá profundo y dejá que la espalda se expanda.
Mantené entre 1 y 2 minutos. Es una postura clave para relajar el sistema nervioso.
Hilo en la aguja
Desde cuatro apoyos, pasá un brazo por debajo del otro, apoyando el hombro y, si es cómodo, la cabeza en el piso.
Mantené 5 respiraciones profundas y cambiá de lado.
Esta postura abre hombros y pecho, zonas donde suele acumularse gran parte del estrés.
Paso 4: cierre con respiración y pausa consciente (1 a 2 minutos)
Volvé a la respiración del inicio.
Llevá la atención a tres cosas positivas del año, por pequeñas que sean.
Terminá con una exhalación larga y profunda, soltando el cuerpo por completo.
Un tip simple para atravesar diciembre
Incorporá micro-pausas de 1 o 2 minutos cada una o dos horas: parate, respirá profundo y relajá los hombros. Sumá caminatas breves al aire libre, buena hidratación y, cuando sea necesario, aprendé a decir que no. Si el cansancio persiste en el tiempo, es importante consultar con un profesional: el agotamiento crónico no debería naturalizarse.
Con pequeños gestos y rutinas simples, diciembre puede dejar de ser solo una carrera contra el reloj y convertirse en un cierre más consciente. Descargar la tensión acumulada también es una forma de empezar el nuevo año con más calma y claridad.



































