Planificación familiar: el poder de decidir con información y acompañamiento médico

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Cada 3 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Planificación Familiar, una fecha clave establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el propósito de visibilizar la importancia del acceso a servicios e información sobre planificación familiar, anticoncepción, salud sexual y reproductiva. El objetivo es que todas las personas puedan tomar decisiones libres, informadas y conscientes sobre si desean o no tener hijos, cuándo y cuántos.

En este marco, el Dr. Juan Ignacio Pérez Fleming, médico especialista en medicina reproductiva de DIM Centros de Salud, destaca que cada vez más personas postergan la maternidad o paternidad, muchas veces sin conocer cómo evoluciona la fertilidad con el paso del tiempo. “Hablar del tema, informarse y consultar son herramientas fundamentales para decidir con mayor libertad”, señala.

Una consulta, muchas respuestas

En una consulta de fertilidad se evalúa la historia clínica de ambos integrantes de la pareja. En personas con capacidad gestante, se realizan estudios como análisis hormonales (incluida la hormona antimülleriana), ecografía transvaginal con recuento de folículos antrales y estudios de ovulación, como el OVOTEST que se puede llevar a cabo en DIM. En varones, el estudio básico es el espermograma, que puede complementarse con evaluaciones genéticas, inmunológicas o funcionales según cada caso.

En cuanto a los tratamientos disponibles, existen alternativas de baja complejidad como la inducción de ovulación o la inseminación intrauterina; y técnicas de alta complejidad, como la fertilización in vitro (FIV), la ovodonación o la preservación de óvulos y embriones. La elección del tratamiento adecuado depende del diagnóstico, la edad y el proyecto reproductivo de cada persona o pareja.

Salud emocional: el otro pilar

Todo este recorrido puede generar ansiedad, frustración y una sensación de aislamiento. “La salud emocional es fundamental. El acompañamiento psicológico, la contención y el apoyo son parte esencial del tratamiento”, afirma el Dr. Pérez Fleming. “A quienes están transitando este camino, les diría: no están solos. Hoy existen múltiples opciones para acompañarlos en el deseo de formar una familia. Buscar ayuda a tiempo es un paso importante y valiente”. Además, el especialista responde 4 preguntas frecuentes:

¿Cuándo es recomendable realizar una consulta con un especialista en fertilidad?

Si una pareja mantiene relaciones sexuales sin protección durante más de 12 meses sin lograr el embarazo, se recomienda consultar a un especialista. En mujeres mayores de 35 años, ese plazo se reduce a seis meses. También es aconsejable hacerlo antes si existen antecedentes médicos, ginecológicos u hormonales relevantes.

¿Por qué puede costar concebir?

En personas con capacidad gestante, las causas más frecuentes de infertilidad incluyen la edad, alteraciones ovulatorias (como el síndrome de ovario poliquístico), endometriosis, problemas en las trompas y baja reserva ovárica. En varones, los factores más comunes son alteraciones en la cantidad, movilidad o forma de los espermatozoides, varicocele, infecciones previas o causas hormonales. En muchos casos, la infertilidad puede ser combinada o sin causa aparente (idiopática).

¿La edad influye en la fertilidad?

Sí, y es uno de los factores más determinantes. En mujeres, la fertilidad comienza a disminuir a partir de los 30 años y se acelera después de los 35. Esta disminución se debe a la reducción tanto en la cantidad como en la calidad de los óvulos. En varones, el impacto es más gradual, pero también puede afectar la calidad espermática y aumentar el riesgo genético.

¿Qué hábitos pueden afectar negativamente la fertilidad?

Factores como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el estrés crónico, el sobrepeso o bajo peso extremo, el sedentarismo, la falta de descanso y la exposición a sustancias tóxicas ambientales o laborales pueden reducir la fertilidad. En varones, el uso de anabólicos también tiene un efecto negativo considerable.

Hablar de fertilidad, consultar a tiempo y tomar decisiones informadas permite a cada persona ejercer su libertad reproductiva con autonomía y seguridad. Porque planificar también es cuidar.