La pérdida auditiva no tratada puede impactar en la memoria, el ánimo y la calidad de vida

Escuchar mal también afecta tu cerebro

0
150

Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Audición, una fecha que invita a reflexionar sobre un problema de salud muchas veces subestimado: la pérdida auditiva no tratada. Más allá de la dificultad para oír, hoy la evidencia científica demuestra que escuchar mal puede tener consecuencias más profundas, incluyendo deterioro cognitivo, aislamiento social y mayor riesgo de trastornos emocionales.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, una de cada cinco personas vive con algún grado de pérdida auditiva, y millones de casos podrían prevenirse con controles y hábitos adecuados.

La Lic. Mariana Diéguez (MP 767 // MN 5740), fonoaudióloga de DIM Centros de Salud explica: “cuando el cerebro deja de recibir estímulos auditivos adecuados, debe esforzarse más para interpretar sonidos y conversaciones, lo que genera una sobrecarga cognitiva. Con el tiempo, esto puede impactar en la memoria, la atención y la capacidad de procesamiento”. Y continúa: “Muchas personas creen que escuchar menos es una consecuencia natural de la edad y no consultan. Pero la audición y el cerebro trabajan en conjunto: cuando uno falla, el otro también se ve afectado”, advierte la especialista.

La generación auriculares: riesgo silencioso

En paralelo, la llamada “generación auriculares” enfrenta un riesgo creciente. El uso prolongado de dispositivos de audio a volúmenes elevados –ya sea para escuchar música, ver series, jugar o trabajar– expone a millones de jóvenes y adultos a daños auditivos evitables.

La OMS alertó que más de mil millones de jóvenes podrían estar en riesgo de sufrir pérdida auditiva permanente debido a prácticas auditivas inseguras.

El problema no es solo el volumen, sino también el tiempo de exposición. La fatiga auditiva digital es cada vez más frecuente en personas que pasan horas con auriculares, especialmente en contextos de estudio, home office y entretenimiento.

Señales de alerta que no deben ignorarse 

→        Necesidad de subir el volumen de la TV o el celular

→        Dificultad para seguir conversaciones en reuniones

→        Pedir que repitan lo que se dijo

→        Sensación de zumbido (tinnitus)

→        Cansancio mental luego de interactuar en ambientes ruidosos

? Detectar estos síntomas a tiempo puede marcar la diferencia?

¿Cuándo fue tu último control auditivo? 

A diferencia de otros chequeos médicos, la audiometría no suele formar parte de los controles de rutina en adultos. Sin embargo, los especialistas recomiendan realizar evaluaciones periódicas, especialmente después de los 50 años o si existen factores de riesgo como exposición laboral al ruido o uso intensivo de auriculares.

“La detección temprana permite implementar soluciones que mejoran significativamente la calidad de vida y reducen el impacto cognitivo y social”, señala la fonoaudióloga de DIM. “Hoy existen múltiples opciones terapéuticas y tecnológicas –desde tratamientos médicos hasta audífonos de última generación e implantes– que permiten compensar la pérdida auditiva y mantener la actividad social y mental”.