Verano sin zumbidos: cuidado auditivo en épocas de piletas y actividades al aire libre

0
132

Con la llegada del verano, aumentan las consultas por dolor de oído, picazón y molestias auditivas asociadas al uso recreativo de piletas, ríos y playas. Si bien la temporada estival invita a disfrutar de actividades al aire libre, este cambio de hábitos también incrementa el riesgo de afecciones vinculadas a la exposición prolongada al agua y a la humedad ambiental, entre ellas la otitis externa, conocida popularmente como “oído de nadador”.

La otitis es una inflamación de la piel del conducto auditivo externo, generalmente causada por la proliferación de bacterias y hongos. Estos microorganismos encuentran un entorno favorable cuando el oído permanece húmedo luego de nadar o pasar tiempo en el mar, lagos o en piletas. 

Si bien en la mayoría de los casos no se trata de una afección grave, puede resultar muy molesta y provocar síntomas como dolor, picazón, enrojecimiento, secreción y una disminución transitoria de la audición, lo que puede interferir con las actividades cotidianas.

Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., la otitis externa es una de los motivos más frecuentes de consulta médica asociados a actividades acuáticas recreativas, especialmente durante los meses de verano y entre niños y adolescentes, que suelen pasar más tiempo en el agua (1)

Riesgos y factores que contribuyen durante los meses de calor   

En esta época del año se combinan diversas condiciones que aumentan la probabilidad de desarrollar infecciones del oído externo:

  • El agua
  • retenida en el conducto auditivo genera un ambiente húmedo propicio para el crecimiento bacteriano y hongos.
  • Las altas temperaturas y la humedad ambiental favorecen la proliferación de estos microorganismos.
  • Dada la frecuencia y duración de sus actividades en el agua, niños y adolescentes, presentan un mayor riesgo de desarrollar estos procesos inflamatorios.
  • La manipulación del oído o el uso de hisopos puede dañar la barrera protectora natural de la piel y facilitar la infección.

La Academia Americana de Otorrinolaringología, Cirugía de Cabeza y Cuello (AAO-HNS) (2) advierte que la combinación de humedad persistente y microlesiones en el conducto auditivo externo es uno de los principales factores desencadenantes de la otitis externa.

Factores de prevención    

Los especialistas en salud auditiva coinciden en que incorporar hábitos simples en la rutina diaria puede reducir significativamente el riesgo de infección:

  • Mantener el oído seca: inclinar la cabeza hacia un lado después de nadar y vaciar suavemente el pabellón externo con una toalla limpia.
  • Evitar introducir objetos en el oído, como hisopos, que pueden dañar la delicada piel del conducto auditivo externo y facilitar el ingreso de gérmenes.
  • Considerar el uso de tapones o gorros de natación -bien ajustados- para limitar la entrada de agua al nadar.
  • Secar cuidadosamente el conducto auditivo externo, ya sea con una toalla limpia o, si es necesario, utilizar un secador de cabello con aire tibio, manteniendolo a una distancia prudente para evitar irritaciones.

En este sentido, la Lic. Agustina Leiro, especialista en salud auditiva de GAES Amplifon, destaca la importancia del cuidado cotidiano del oído durante esta época del año: “El oído requiere cuidados diarios, especialmente en verano. Muchas infecciones pueden prevenirse con hábitos simples que suelen subestimarse. Mantenerlo seco, no introducir objetos y prestar atención a pequeñas molestias son claves para proteger la audición y la calidad de vida. La prevención siempre es más sencilla que el tratamiento.”

Verano y salud auditiva: una relación que merece atención    

Cuidar los oídos durante el verano no significa renunciar a los placeres de la temporada, sino incorporar prácticas responsables que permitan disfrutar del agua y del buen clima sin comprometer la salud auditiva. La prevención y la consulta temprana ante los primeros síntomas ayudan a que las vacaciones sigan siendo sinónimo de bienestar y no de visitas médicas imprevistas.